Cinco lecciones de emprendimiento del Chavo del 8

Sean o no fanáticos del Chavo del 8,  los emprendedores pueden aprender mucho de una serie que ha logrado sobrevivir por 40 años

emprendedores Chavo del 8

Aunque en un comienzo el programa estaba dirigido a los adultos mexicanos, ha conquistado al público de todas las edades e, incluso, es un auténtico “hit” en varios países como Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Brasil y Argentina (para 1975 se dice tenía cerca de 350 millones de televidentes cada semana). De hecho, su fama es tal en Latinoamérica que el mismo Diego Maradona, astro del fútbol argentino, por ser fanático de la serie fue uno de los invitados de honor al festejo de los 40 años de la primera emisión del Chavo del 8.

Estas son algunas lecciones que podemos extrapolar del éxito de esta legandaria serie cómica mexicana:

1. Conoce a tu público. Si en algo ha acertado el Chavo del 8 es en entender a su público; qué es lo que lo hace reír y qué lo conmueve. Esta comedia de situación, que trata sobre la vida de un niño huérfano y sus amigos en una vecindad, aprovecha al máximo el humor típico de los mexicanos, usando recursos como los golpes accidentales y el doble sentido.

A pesar de que sus chistes hayan sido considerados en ocasiones por la crítica como “tontos” o “vulgares”, lo cierto es que sus personajes son inolvidables y han arrancado más de una risa a sus televidentes.

2. Conquista a distintas audiencias. Aunque las tendencias en marketing actuales apuntan a llegar a nichos más específicos del mercado, tu empresa o producto puede llegar a distintas audiencias en distintos momentos. Esto ocurrió con el Chavo que gracias a que sus personajes, formato y lenguaje logra tocar a diferentes públicos a lo largo de cada capítulo.

Esta estrategia permitirá que tu marca tenga un mayor alcance; sin embargo, recuerda que cada público necesita mensajes y medios únicos y bien seleccionados para recibir un auténtico impacto.

3. Diversifica tus productos. El Chavo del 8 inició como una serie de televisión; en la actualidad se ha extendido a diversos productos como un show en vivo, un libro, un videojuego, muñecos, entre otros. De hecho, hoy uno de los productos más exitosos de Gómez Bolaños (y de Televisa) es la serie animada, estrenada en 2006, la cual es extremadamente popular entre el público infantil.

Para diversificar tus líneas de negocio es clave que conozcas cada mercado en el que te insertas y tengas una buena estrategia de branding para que todo producto que lances esté respaldado por una marca exitosa.

4. Atrévete a cruzar fronteras. Si bien El Chavo del 8 era una serie dirigida al público mexicano, ha alcanzado igual o mayor fama con el público internacional hasta convertirse en un referente que da proyección internacional a México.

Hoy, la globalización y la tecnología permiten que esta exportación sea mucho más fácil y rápida; así que desde el comienzo de tu startup piensa en grande y en cómo lucirá tu marca en otros países. Si tropicalizas tu producto o servicio o lo haces “global” desde el principio podrás encontrar oportunidades de negocio que jamás imaginaste.

5. Crea una marca poderosa. El secreto detrás del éxito del Chavo del 8 está en el poder de su marca; no sólo de esta serie, sino en sí en la marca personal de su creador “Chespirito” y de cada uno de sus personajes (todos los que empiezan con “CH”), así como de los que participan en este programa en particular: Quico, la Chilindrina, Doña Florinda, el señor Barriga, etcétera.

Es el poder de esta marca lo que ha permitido que su presencia tenga tal aceptación; que pueda diversificarse exitosamente hacia otros negocios y ganar a través de licencias (como lo ha hecho el Chavo con Bimbo, Barcel, McDonald’s y muchas empresas más).

Otra de las lecciones clave en la creación y mantenimiento de una marca, es su registro: al hacerlo proteges tus creaciones y puedes conservar los derechos, como ocurrió en los numerosos conflictos que Gómez Bolaños ha tenido por sus personajes, incluso con algunas de sus co-estrellas.

Originalmente publicado en:  Empresate.org